La gamificación implica la incorporación de elementos de juego tradicionales en actividades no lúdicas. Dichas características incluyen logros, habilidades y competencia para recompensar el comportamiento del usuario. Hemos visto desarrollarse esta tendencia a medida que los humanos se digitalizan más, junto con la creciente popularidad de los videojuegos. Una variedad de productos diferentes han aprovechado este enfoque, incluidos la banca, las aplicaciones de autoayuda y las campañas de marketing - esto no es sorprendente ya que los estudios sobre gamificación muestran un vínculo directo entre una mayor motivación y niveles más altos de engagement. Sin embargo, la tasa de adopción/retención de clientes es potencialmente revolucionaria cuando se añade la tecnología blockchain a la mezcla: permite la distribución de activos digitales con valor financiero directamente a los usuarios en lugar de cosas como vales o descuentos.
Combinar incentivos financieros y técnicas de gamificación es una combinación potente, lo que da origen al término general GameFi. Ya hemos visto el auge de la economía Play-to-Earn (P2E) nacida de los juegos reales.