Uncovering un esperado tesoro en una casa de Paradise Valley, Arizona
Un trabajador descubrió cuatro barriles de munición militares llenos de dinero durante una remodelación de cocina y baño. El total ascendía a $500,000. Los barriles se rastrearon hasta Robert A. Spann, quien vivió en la casa hasta su muerte en 2001.
Spann era conocido por esconder objetos de valor en su hogar, incluyendo dinero, oro, acciones y bonos. Sus hijas, Kim Spann y Karen Spann Grande, habían encontrado objetos de valor ocultos en otros hogares previamente.
Los nuevos propietarios, Sarina Jennings y Clinton McCallum, y el contratista demandaron entre sí por quién debería recibir el dinero. Karen Spann Grande, actuando como representante personal del patrimonio de su padre, presentó una petición de probanza argumentando que el dinero pertenecía al patrimonio.
En una decisión unánime el 31 de mayo de 2012, la Corte de Apelaciones de Arizona dictaminó que el dinero pertenecía al patrimonio de Spann, citando las "propiedades mal posadas" bajo la ley común de Arizona. La corte no encontró evidencia de que el patrimonio hubiera intencionalmente renunciado a sus derechos al dinero, y el $500,000 se quedó con el patrimonio de Spann.
Este caso destaca la importancia de comprender la diferencia entre la propiedad encontrada y la propiedad propia, incluso cuando el dinero está literalmente dentro de tu hogar.



