Las administraciones públicas francesas han sido objeto de una serie de ataques cibernéticos de gran envergadura desde el inicio de 2026, con más de 6 millones de registros expuestos. El Ministerio de Economía confirmó una brecha que afectó 678.438 cuentas de impuestos, además de un catálogo de 2.04 millones de personas. Otras instituciones afectadas incluyen el CROUS, France Travail y el Ministerio de Sanidad, con 1.9 millones, 1.6 millones y 491.800 registros comprometidos, respectivamente.
La vulnerabilidad de los sistemas de información se extiende a todas las ministries y agencias nacionales. El Ministerio de Deportes ha visto 444.000 archivos afectados, incluyendo detalles bancarios y identificadores profesionales. La plataforma JeVeuxAider ha expuesto las coordenadas de 558.952 personas, mientras que la Agencia de Frequencias Nacionales ha registrado el derrame de 330.000 archivos.
Impactos de la Brecha de Datos
La exposición de estos registros aumenta el riesgo de ingeniería social y extorsión dirigida. La precisión de los datos robados permite a los actores maliciosos identificar la ubicación y el nivel de riqueza de los usuarios. Este fenómeno alimenta los ataques físicos dirigidos a los titulares de activos financieros y digitales.
Según los analistas de CertiK, Francia ha visto 33 de los 52 ataques violentos registrados mundialmente en la primera mitad del año, con pérdidas superiores a $30 millones. La información de las autoridades fiscales o el archivo FICOBA, que ya había expuesto 1.2 millones de cuentas bancarias en febrero, sirve como reconocimiento preliminar para operaciones de robo forzado.