La Casa Blanca ha emitido un memorando presidencial que autoriza empresas privadas vetadas para lanzar operaciones cibernéticas ofensivas contra redes criminales transnacionales, principalmente dirigidas a estafas de porcero. Este movimiento marca un significativo cambio en la estrategia de enfoque digital de los EE. UU., permitiendo que las empresas privadas actúen activamente y supervisadas por el gobierno para sorprender y desmantelar redes criminales.
Provisiones clave
Las empresas privadas deben postular un bono de al menos $1.000.000 y someterse a una evaluación exhaustiva antes de ser aprobadas para operaciones. Solo pueden dirigirse a personas no de EE. UU. sin autorización expresa, y las operaciones deben proceder bajo la supervisión federal.
Antecedentes
Las estafas de porcero han resultado en pérdidas de miles de millones de dólares para las víctimas de EE. UU. anualmente, con los criminales utilizando aplicaciones de citas y redes sociales para 'enflaquecer' a las víctimas antes de llevarlas a plataformas de inversión fraudulentas. Las estafas están profundamente entrelazadas con la ecosistema de criptomonedas, con las víctimas típicamente dirigidas a depositar fondos a través de plataformas de criptomonedas.
Implicaciones
Los expertos legales han señalado riesgos significativos en autorizar entidades privadas para llevar a cabo operaciones cibernéticas ofensivas, incluyendo posibles fricciones diplomáticas con los países que albergan estas redes criminales. El requisito de bono de $1.000.000 puede resultar insuficiente en caso de daños significativos de una operación fallida de desmantelamiento.