Los Estados Unidos y Canadá se encuentran en negociaciones tensas sobre aranceles automotrices, con Washington proponiendo reducir su arancele de 25% sobre vehículos y partes canadienses a 15%. Sin embargo, los funcionarios canadienses han expresado desilusión con la oferta, citando las ya delgadas márgenes del sector automotriz. Un potencial arancele del 50% sobre bienes canadienses, incluyendo automóviles, entrará en vigor el 19 de agosto de 2026, si no se alcanza un acuerdo comercial más amplio.
Acuerdo Comercial
El proyecto de acuerdo incluye una disposición que podría reducir el tasa efectiva de aranceles al 7,5% para vehículos con un mayor nivel de contenido estadounidense, potencialmente incentivando a los fabricantes a desplazar las entradas de producción hacia los Estados Unidos. Esta estructura ha generado preocupación entre los negociadores canadienses, quienes temen que podría llevar a una disminución de la fabricación automotriz canadiense.
Disputas más amplias
Las negociaciones también cubren otros puntos de disputa, incluyendo la gestión de la producción de leche, las restricciones de venta de alcohol y los aranceles existentes sobre el acero y el aluminio. Los representantes del sector automotriz canadiense han advertido que hacer concesiones en este momento podría complicar las futuras negociaciones bajo el Acuerdo de Estados Unidos-México-Canadá (USMCA). Los productos agrícolas, particularmente la leche, también son un punto clave de discusión, con posibles concesiones sobre el acceso a la leche potencialmente impactando los precios y creando desafíos políticos para los funcionarios canadienses.