Crisis de suministro de tungsteno se profundiza con el impacto del boom de la inteligencia artificial en el mercado global
El tungsteno, un ingrediente crítico para la fabricación de semiconductores de alta rendimiento, se encuentra en una situación de peligro crítico en el mercado global. Los precios han aumentado hasta un 622% en 2026, impulsados por la colisión de restricciones de exportación chinas, el aumento de la demanda militar y el apetito insaciable de la fabricación de chips de inteligencia artificial.
Tormenta perfecta
China controla aproximadamente el 80% de la oferta mundial de tungsteno, pero las restricciones de exportación impuestas en 2025 han limitado el número de empresas permitidas para exportar tungsteno al extranjero a solo 15 empresas. Esto ha creado un empujonamiento en el mercado global, con dos principales productores japoneses, Kanto Denka y Central Glass, cesando sus operaciones completamente en julio de 2026 debido a la falta de tungsteno.
Demanda militar y fabricación de chips de inteligencia artificial
Los conflictos en curso entre Ucrania e Irán han empujado la demanda de tungsteno relacionada con la defensa a un ritmo más alto, mientras que la industria de los chips de inteligencia artificial ha estado ascendiendo a un ritmo que hace que "exponencial" parezca un subproducto. El tungsteno hexafluorido, conocido como WF6, se utiliza en la deposición química vapor durante la fabricación de chips, y su producción está estrechamente ligada a la oferta mundial de tungsteno.
Alternativas limitadas y un largo plazo de desarrollo
Para los fabricantes de semiconductores como Samsung y SK Hynix, el tungsteno se integra en sus procesos de producción, y no hay una rápida sustitución. Ambas empresas están bajo presión para diversificar sus cadenas de suministro, pero las alternativas al tungsteno chino son limitadas y tardan en desarrollarse. Almonty Industries, que puso en producción su mina de Sangdong en Corea del Sur en julio de 2026, se está posicionando como parte de la solución, pero su producción sigue siendo limitada en comparación con el volumen que las restricciones chinas han quitado del mercado.
Deficits estructurales y una demanda creciente
La demanda mundial de tungsteno se proyecta en crecer de aproximadamente 143.000 toneladas en 2025 a 210.000 toneladas en 2035, con deficits estructurales previstos hasta al menos 2028. El desarrollo del pipeline de proyectos de tungsteno fuera de China es delgado, y los tiempos de desarrollo se miden en años, no cuartos.



