El presidente de los EE.UU. ha declarado que el Estrecho de Hormuz está abierto para el tránsito marítimo, a pesar de la bloqueada naval continuada de los puertos iraníes. Esta afirmación viene en medio de las tensiones entre los EE.UU. e Irán, con presión marítima en aumento en la región. La bloqueada, que ha estado en vigor desde mayo de 2019, tiene implicaciones significativas para los mercados que evalúan la completa cierre del Estrecho, particularmente en relación con la probabilidad de cero barcos transitar. Los comentarios del presidente sugieren que aunque la bloqueada sigue siendo efectiva, no deja de ser completamente desafiante, dejando espacio para la ambigüedad en las expectativas del mercado. Los observadores deben monitorear cualquier respuesta oficial de Irán o desarrollo en el conflicto EE.UU.-Irán, particularmente en relación con las acciones marítimas en el Estrecho, ya que las declaraciones posteriores de actores clave podrían tener un impacto significativo en las percepciones del mercado. El plazo de vencimiento del 31 de agosto, que marca el final del período de prueba inicial de 90 días para la presencia naval de los EE.UU. en la región, también es un punto de interés clave.
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