El Tesoro de los EE. UU. ha anunciado una expansión de sus operaciones de compra de liquidez para instrumentos de deuda con plazos más largos, aumentando el tamaño máximo a al menos $4 mil millones por operación. Este movimiento viene dado por el aumento del rendimiento de la deuda del Tesoro del 30% hasta alrededor del 5,33%, un nivel no visto desde 2007. Según el secretario del Tesoro Scott Bessent, el departamento está tomando este paso para asegurar una 'emisión regular y predecible' y apoyar la inversión corporativa en la parte final del gráfico.
Contexto del Mercado
Las necesidades de endeudamiento del gobierno federal, combinadas con la emisión de bonos corporativos por empresas tecnológicas para financiar el desarrollo de infraestructura de inteligencia artificial, han creado un aumento en la demanda de capital. Esto ha llevado a una presión de venta en la parte final del gráfico del rendimiento. La intervención del Tesoro tiene como objetivo mejorar la función del mercado y reducir el premium de liquidez exigido por los inversores para sostener instrumentos de deuda más antiguos.
Mecanismo y Impacto
El mecanismo de compra implica que el Tesoro repurca instrumentos de deuda más antiguos y menos líquidos y los reemplaza con nuevos, emisiones 'en curso'. Este movimiento se espera que brinde alivio a corto plazo a los titulares de bonos al mejorar las condiciones de liquidez en el sector de 10 a 30 años. Sin embargo, el mercado de bonos corporativos enfrenta una imagen más complicada, ya que los costos de emisión de las grandes empresas están directamente relacionados con los rendimientos del Tesoro más un margen de crédito.
Implicaciones más amplias
Esto es la segunda intervención del Tesoro en agosto, siguiendo una esfuerzo de estabilización de la moneda coordinado con Japón el 1 de agosto. La frecuencia de estas intervenciones sugiere a un departamento que opera en modo de emergencia, aunque cada acción individual se calibra para parecer rutinaria.



